Por qué importa el linaje
En el karate tradicional no hay libro que reemplace al profesor. Los kata, la forma de respirar en el Sanchin, el sentido de cada aplicación y la manera de conducir un dojo pasan de persona a persona, a lo largo de años de entrenamiento. Por eso, cuando se habla de una escuela, la pregunta "¿con quién aprendiste?" vale tanto como "¿qué sabes hacer?". El linaje es la respuesta a esa pregunta.
De Okinawa a Japón
La raíz es el Naha-te de Okinawa, enseñado por Kanryō Higaonna (東恩納寛量). Su alumno Chōjun Miyagi (宮城長順) organizó ese conocimiento, sumó lo que estudió en el sur de China y llamó al resultado Goju-ryu.1 Miyagi también enseñó en el Japón continental, y así, en 1939, en la Universidad Ritsumeikan de Kioto, empezó a orientar directamente a un joven llamado Seigo Tada.2
Seigo Tada y la Seigokan
En 1945 Tada fundó la Seigokan en Kioto y dedicó el resto de su vida a enseñar el Goju-ryu que había aprendido, formando alumnos en Japón y en el exterior.2 Tras su muerte, en 1997, la escuela permaneció en la familia: hoy la conduce Seigo Tada III (三代目 多田正剛), sōke y presidente de la organización, desde la sede en Himeji.3 Conozca la biografía de Seigo Tada.
El linaje en Brasil
En Brasil, la Seigokan Brasil es dirigida por el Shihan Leonardo Carion, Director Nacional, que formó generaciones de karatecas en Río de Janeiro, y por el Sensei Joetsu Narita, Vicedirector.
Narita comenzó a entrenar con Carion en Río de Janeiro a mediados de la década de 1980. Después profundizó su formación en Japón con el Shihan Shinsaku Murata, discípulo de Seigo Tada, y con el propio Seigo Tada. Hoy dirige el dojo Gairinkai, en Curitiba, y mantiene viva aquí la forma de enseñar que recibió de sus maestros. Conozca a los senseis de la Seigokan Brasil.
Lo que el linaje garantiza, y lo que no
Un linaje corto y documentado no convierte a nadie automáticamente en buen karateca. Lo que garantiza es que los principios, los detalles de los kata y el sentido de las aplicaciones llegan al tatami con menos distorsión, y que existe una referencia clara, la sede de la escuela en Japón, para contrastar lo que se enseña. Lo demás depende, como siempre, del entrenamiento.